Las burbujas de nuestra infancia

17/04/2017
Óleo sobre lienzo, 46 x 38 cm.

No es por hacer publicidad de la marca, es que es nuestra gaseosa, la de toda la vida, la que mezclaban los mayores con el vino, esa botella de cristal con el característico cierre basculante de acero con el tapón blanco de cerámica y esa gomita anaranjada...
Estas botellas eran retornables, cada vez que íbamos a la tienda nos pedían siempre "el casco". Y ya sabéis el eslógan del anuncio: "Si no hay Casera, nos vamos".
Finalmente, esta clásica botella se fue para siempre de nuestras vidas.
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